El gas nevera es indispensable para el sistema de enfriamiento de este electrodoméstico. Se trata de un proceso en el que intervienen varios elementos para un mismo resultado. Sigue la lectura y conocerás cómo funciona este gas y si vale la pena recargarlo.

Merece la pena recargar el gas de una nevera

Si merece la pena recargar el gas de una nevera. Ya que estos electrodomésticos tienen una vida útil larga. Por lo general, es raro cuando presentan inconvenientes de este tipo. Ya que su mantenimiento no implica costos elevados ni procesos complicados.

Solo requiere limpiar dos veces al año el área del quemador y el tubo de combustión. De resto, son electrodomésticos para toda una vida. Aunque puede influir la marca de la nevera, por lo general son duraderas y resistentes. Por lo tanto, es una buena inversión realizar la recarga del gas.

Cuál es el gas de las neveras

El gas de las neveras es gas refrigerante. Se trata de químicos que se condensan a gran presión. Sin embargo, tienen puntos de evaporación bajo. Por ello, las neveras enfrían bajo un flujo constante mediante un circuito cerrado. Este ciclo donde se produce el enfriamiento se llama el Ciclo de Carnot.

Es un proceso complejo en el que influyen muchos factores. Por ejemplo, las neveras cuentan con una protección antibacteriana para eliminar gérmenes. Esto se logra gracias al filtro esterilizador y el filtro desodorizante. El uso de los gases refrigerantes en las neveras ha cambiado en el tiempo.

Para 1930 se utilizaban los clorofluorocarbonos o CFC. El nombre de la marca más reconocida y utilizada fue el R22. Posteriormente, se conoció los efectos de este tipo de gases en la atmósfera. Específicamente en la capa de ozono y el calentamiento global. Es por ello, que se están utilizando gases alternativos.

Por ejemplo, algunos refrigeradores fabricados en Europa, China, Australia, Japón y América Latina, utilizan hidrocarburos. Estas neveras tienen una etiqueta que los identifica como «Libres de CFC y HFC». Uno de los gases sustitutos es el R600A y pertenece a las iniciativas más ecológicas.

Otro gas refrigerante utilizado es el R134A, el cual reemplaza al gas R-12. Cuando se trata de neveras industriales, se utiliza amoníaco o gas R-717. Este tipo de gas es muy eficiente y amigable con el ambiente. El propano también se utiliza como reemplazo del R44 o freón.

En la actualidad se trabaja para diseñar un nuevo gas alternativo. Ya que no existe una fórmula perfecta. Por el contrario, lo ideal es diseñar un gas que no tenga efectos negativos en el medio ambiente. Además, que consuma menos energía y sea seguro de utilizar.

Cómo funciona nevera de gas

Para entender el funcionamiento, es importante conocer los componentes, los cuales son:

  • La caldera,

  • el sifón,

  • el colector / separador,

  • el condensador,

  • el evaporador,

  • el absorbedor,

  • el tanque,

  • fuente de energía térmica,

  • piezoeléctrico para encender el quemador de gas,

  • una resistencia eléctrica de 12v,

  • una resistencia eléctrica de 230v,

  • un termostato.

Funcionamiento de la nevera a gas

Lo primero que hay que entender es que todo elemento que se evapora se enfría. El agua en forma de neblina se mantiene fría, el aire soplado de un compresor también está frío. De igual manera, la nevera funciona por la evaporación de un gas refrigerante. Existe un proceso para la evaporación que incluye calentar el aire antes de enfriarlo.

Para calentar el fluido se puede comprimir o utilizar una fuente térmica. El agua y el amoníaco se calientan con una llama de propano. Por eso se les llama refrigerador de propano. Una vez que se caliente, se evapora mediante el tubo de perk. El tubo interno en la caldera arroja burbujas de vapor y agua hacia arriba.

El amoniaco se convierte en vapor antes que el agua, ya que es más ligero. Luego, el vapor es dirigido al condensador por la presión de hidrógeno. Mientras el agua cae en el tubo exterior. El amoníaco es dirigido hacia los tubos absorbedores que después regresan al tanque de mezcla.

Mientras el amoníaco se dirige hacia arriba mediante el rectificador en dirección a los tubos del condensador. Se convierte nuevamente en líquido de amoníaco que es dirigido hacia el extremo superior del tubo del evaporador. En este punto, el gas de hidrógeno absorbe al amoníaco y se genera una reacción química.

Se produce el frío

Esta reacción evapora el amoniaco y lo vuelve extremadamente frío. Por eso se dice que se absorbe el calor de la caja del refrigerador. Por otra parte, el agua empuja las bobinas hacia atrás y cae en el tanque absorbedor. En paralelo, el gas hidrógeno va hacia arriba mediante las bobinas absorbentes y atrapa todo el amoníaco restante.

Este amoniaco se lleva a la parte superior del sistema de evaporación. A fin de que caiga en el tubo exterior del evaporador. Posteriormente, se dirige hacia abajo en forma de niebla y logra enfriar mucho. Después el amoníaco vuelve al tanque absorbente y se mezcla con el agua para repetir una y otra vez este ciclo.

Las neveras modernas utilizan cada vez menos gas. En promedio se utiliza 235 gramos por día, gracias al diseño del sistema de enfriamiento. Este mismo sistema permite que tengan mejor rendimiento que los modelos de décadas anteriores. Por eso, en la actualidad se consideran electrodomésticos eficientes.

Cuánto cuesta cargar el gas en una nevera no Frost

Las neveras no Frost cuentan con un sistema de enfriamiento que no genera escarcha. Es el sistema más utilizado con muchas ventajas. Por ejemplo, se limpia fácilmente, congela más y mejor, conserva las propiedades y el sabor de los alimentos, etc.

Si cuentas con una nevera no Frost y deseas recargar el gas, puedes solicitar un servicio a domicilio. Los precios dependen del servicio que elijas, la marca de la nevera, el lugar de tu domicilio, etc. Consulta de forma online y solicita un presupuesto por el servicio.